Como parte de la continua transformación digital del derecho de sociedades en la Unión Europea, los procedimientos relacionados con la legalización, apostilla y traducción de documentos se están simplificando significativamente. Una nueva iniciativa de la Comisión Europea, introducida bajo la Directiva de Digitalización II, tiene como objetivo implantar los poderes de representación digitales, garantizar el reconocimiento mutuo de documentos oficiales sin necesidad de volver a legalizarlos o apostillarlos, y eliminar los requisitos de traducción, siempre que los documentos se autentiquen a través de los Servicios de Confianza de la UE.